29-10-2012 celebración de San Crispin

  San Crispin - Patrón de los zapateros.....29-10-2012  .... la Romería




Tras la misa tuvo lugar el tradicional reparto entre los asistentes de calendarios y chinchetas en la ermita...  Elche - Alicante - Spain.







Con puntualidad meridiana, a las nueve y media, salía de la parroquia madre de Dios la imagen del patrono de los zapateros en su sencillo trono, llevado a hombros por miembros de la Asociación Amigos de San Crispín, a los acordes del Himno Nacional interpretado por el Grupo Skay que cerraría el cortejo y que fue interpretando alegres marchas a lo largo de todo el recorrido. La romería iba encabezada por la Colla El Cascabot, seguida por un ingente multitud, portando cañas y consiguiente cinta, además de los pañuelos del santo, bueno, los que los tenían del pasado año, ya que en éste no se han confeccionado.
Presidiendo y formando el cortejo, la alcaldesa Mercedes Alonso, numerosos concejales, reinas de las fiestas, junta directiva de la Asociación, de la Gestora de Festejos de Populares, comisiones de fiestas, asociaciones de vecinos y público en general. A lo largo del recorrido fueron botadas diversas tracas y se sucedieron los ¡vivas! a San Crispín. Encabezaba el estandarte portado por miembros de la comisión de fiestas de San Andrés. La imagen del santo iba entre dos largos grupos de peregrinos.



La tradición de ciudad zapatera -y antes alpargatera- de Elche queda patente en su calendario festivo como se puede ver cada año con la celebración de San Crispín, el patrón del gremio zapatero, cuando son miles y miles los ilicitanos que participan de uno u otro modo en su día grande.
La fría mañana no impidió que millares de personas acudieran a celebrar el día del patrón de los zapateros en las inmediaciones de su ermita, que se convirtió un año más en una gran zona para compartir el tradicional almuerzo a base de coca con sardina o algunas propuestas más elaboradas.
Del mismo modo, durante toda la mañana, la ermita de San Crispín estuvo a rebosar. De hecho, las largas colas que se formaron no disuadieron a los ilicitanos, que esperaron pacientemente para ver al santo de cerca y cumplir con la tradición más popular e informal pero igualmente entrañable, la de recoger de su banco de trabajo varias chinchetas -pequeños clavos con las que se entachaban los zapatos- y que en la ciudad son un símbolo de trabajo. Por ello, estas tachuelas se han convertido en un amuleto para los ilicitanos para encontrar o mantener el puesto de trabajo y, por ello también, las conservan durante todo el año como oro en paño.
"En un cacharrito encina de la tele", "en el monedero", "en un trocito de papel" o "clavadas en la mesa de trabajo", son algunas de las formas como los seguidores de la tradición guardan las chinchetas. Además, unos las van acumulando año a año, mientras que otros, como era el caso de los jóvenes Elisabeth, Juanjo y María del Mar, prefieren renovarlas. "Antes de entrar a coger las de ese año se tiran las del año anterior... Y de momento hay trabajo", apuntaron.
Esta tradición hace que cada año los ilicitanos se lleven como recuerdo entre diez y quince quilos de "chinchetas del 10", según apuntan desde la Asociación de Amigos de San Crispín. A ello hay que sumar los calendarios de Ruralcaja que, como ya es habitual, se repartieron ayer.
Aunque la afluencia de gente se prolongó durante toda la mañana, los más devotos fueron los participantes en la tradicional romería del patrón de los zapateros, en la que el santo fue trasladado desde la parroquia Madre Dios hasta su ermita para continuar los festejos.
Así, con ambiente festivo, los romeros trasladaron a la imagen arropada por numerosos ilicitanos. La Asociación de Amigos de San Crispín repartió este año unas 500 cañas, a las que hay que sumar quienes llevaban la suya de otros años.
A su llegada a la ermita se celebró la eucaristía y en ella se pudo contar con la participación de la coral de la Camerata de Nuestra Señora de la Merced.
Tras ello, el patrón de los zapateros quedó expuesto al numeroso público que quiso pasar ante su imagen.
Ambiente festivo
Como es tradicional en los alrededores de la ermita no faltaron los habituales puestos de dulces. Del mismo modo, la oferta para almorzar era muy amplia e iba desde coca a embutido, pasando por bocadillos de todo tipo. También los niños se convirtieron en el público protagonista por la gran variedad de puestos de juguetes o chucherías, que se unían a los dedicados a la artesanía o los productos comestibles como olivas, salazones o turrón tradicional. Todo ello atrajo a numerosas familias ilicitanas.


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